Mensajes de 2

Año 2010

Mensajes del 2º del año 2010 encomendados a Mirjana Soldo

Mensaje del 2 de enero de 2010

        

"¡Queridos niños! Hoy los invito a partir conmigo, con total confianza y con amor, porque quiero darles a conocer a mi Hijo. ¡No tengáis miedo, hijos míos! Estoy aquí contigo, contigo. Te muestro el camino: cómo perdonarte a ti mismo, perdonar a los demás y, con sincero arrepentimiento en tu corazón, arrodillarte ante el Padre. Haz morir en ti todo lo que te impide amar, salvar y estar con Él y en Él. Decídase por un nuevo comienzo, el comienzo del amor sincero, el amor de Dios mismo. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de febrero de 2010

Mirjana recibió su aparición mensual en Nápoles (Italia).

“Queridos hijos, con amor maternal, hoy los invito a ser un faro para todas las almas que vagan en las tinieblas de la ignorancia del amor de Dios, para iluminar lo más posible y para atraer tantas almas como sea posible. No permitas que las falsedades que salen de tu boca acallen tu conciencia. ¡Ser perfecto! Te guío con una mano maternal, una mano de amor. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de marzo de 2010

        

"¡Queridos niños! En este momento particular de vuestro esfuerzo por estar lo más cerca posible de mi Hijo, de su sufrimiento, pero también del amor con el que lo cargó, quiero decirte que estoy contigo. Te ayudaré a superar errores y pruebas con mi gracia. Te enseñaré sobre el amor, el amor que borra todos los pecados y te hace perfecto, el amor que te da la paz de mi Hijo, ahora y siempre. Paz contigo y dentro de ti, porque soy la Reina de la Paz. "

        

Mensaje del 2 de abril de 2010

          

“Queridos hijos, hoy los bendigo de manera especial y oro para que regresen al verdadero camino, a mi Hijo, su Salvador, su Redentor, el que les dio la vida eterna. Piensa en todo lo humano, todo lo que no te permite seguir a mi Hijo, las cosas pasajeras, las imperfecciones y los límites; y luego, piensa en mi Hijo, en su divina inmensidad. A través de la entrega y la oración, haz tu cuerpo noble y perfecciona tu alma. ¡Estén preparados, hijos míos! Os agradezco ".

 

        

Mensaje del 2 de mayo de 2010

          

“Queridos hijos, hoy, a través de mí, su Buen Padre los invita para que, con el alma llena de amor, puedan emprender un camino espiritual. Queridos hijos, llénense de gracia, arrepiéntanse de sus pecados y anhelen el Bien. Deseadlo también ardientemente en nombre de aquellos que no han conocido la perfección del Bien. Serás más querido para Dios. Os agradezco. "

        Mensaje del 2 de junio de 2010

        

“Queridos hijos, hoy, mediante el ayuno y la oración, los invito a abrir el camino por el que mi Hijo entrará en sus corazones. Recíbeme como madre y como mensajera del amor de Dios y de su deseo por tu salvación. Libérate de todo lo que en tu pasado te pesa, que te hace sentir culpable, de todo lo que en tu vida pasada te ha llevado al error: la oscuridad. ¡Bienvenida la luz! Renazca en la justicia de mi Hijo. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de julio de 2010

        

“Queridos hijos, la llamada maternal que os dirijo hoy es una llamada de verdad y de vida. Mi Hijo, que es la vida, te ama y te conoce en la verdad. Para conocerse y amarse a sí mismos, debe conocer a mi Hijo, y para conocer y amar a los demás, debe ver a mi Hijo en ellos. Por tanto, hijos míos, ¡rezad! Oren, para comprender y, con espíritu libre, entregarse y transformarse plenamente, y así tener el Reino de los Cielos en sus corazones en la tierra. Os agradezco. "

         

Mensaje del 2 de agosto de 2010

        

“Queridos hijos, hoy los invito a comenzar juntos, conmigo, a construir el Reino de los Cielos en sus corazones, a olvidar lo personal para ustedes y, guiados por el ejemplo de mi Hijo, a pensar en las cosas de Dios. ¿Qué espera de ti? No permitan que Satanás les abra los caminos del bienestar terrenal, caminos en los que no está mi Hijo. Hijos míos, son engañosos y de corta duración. Porque mi Hijo existe. Te ofrezco eterna felicidad y paz, unidad con mi Hijo, con Dios. Te ofrezco el Reino de Dios. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de septiembre de 2010

        

"¡Queridos niños! Estoy con ustedes porque quiero ayudarlos a superar las pruebas que este tiempo de purificación les presenta. Hijos míos, uno de ellos es no perdonar y no pedir perdón. Todo pecado hiere al amor y te aleja de él, ¡y el amor es mi Hijo! Por eso, queridos hijos, si quieren caminar paso a paso conmigo hacia la paz del amor de Dios, deben aprender a perdonar y a pedir perdón. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de octubre de 2010

        

"¡Queridos niños! Hoy los invito a una humilde - hijos míos - una humilde devoción. Vuestro corazón debe ser recto. Que tus cruces sean un medio para ti en la lucha contra los pecados de hoy. Que tus brazos sean y paciencia y amor ilimitado. Un amor que sabe esperar y que te permitirá reconocer los signos de Dios; que tu vida, con humilde amor, muestre la verdad a todos los que la buscan en las tinieblas de la mentira. Hijos míos, apóstoles míos, ayúdame a abrirle los caminos a mi Hijo. Una vez más, los invito a orar por sus pastores. A su lado, triunfaré. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de noviembre de 2010

        

"¡Queridos niños! Con perseverancia maternal y con amor, les traigo la luz de la vida para destruir las tinieblas de la muerte dentro de ustedes. No me alejen, hijos míos. Deténgase y mire adentro, y vea cuán pecador es usted. Reconozca sus pecados y ore pidiendo perdón. Hijos míos, no quieren aceptar que son débiles y pequeños, pero pueden ser fuertes y grandes haciendo la voluntad de Dios. Dame tus corazones purificados para que pueda iluminarlos con la luz de la vida, Hijo mío. Os agradezco. "

        

Mensaje del 2 de diciembre de 2010

        

"¡Queridos niños! Hoy, aquí contigo, rezo para que encuentres la fuerza para abrir tu corazón y así conocer el amor poderoso de Dios, que sufre. Por este amor de Dios, por su bondad y su dulzura, yo también estoy contigo. Os llamo: que este particular tiempo de preparación sea un tiempo de oración, penitencia y conversión. Hijos míos, ¡necesitan a Dios! No puedes seguir sin mi Hijo. Cuando comprenda y acepte esto, lo que se le ha prometido se hará realidad. A través del Espíritu Santo, el Reino de los Cielos nacerá en sus corazones. Yo te guío hacia esto. Os agradezco. "